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¿Están los asociados sénior en peligro de extinción?
Written by Bufet Jordi Domingo   
Wednesday, 22 May 2013 11:19
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La crisis ha entrado también en los despachos de la abogacía de los negocios y algunas estructuras tradicionales, mayoritariamente basadas en sistemas piramidales, están cambiando. Desde hace unos años entran menos abogados júnior en los bufetes y, lo que es más relevante, permanencen pocos en plantilla tras los primeros años. Con el inicio de la actual coyuntura también se produjo un descenso de socios –antes en las firmas anglosajonas que en las españolas– y se instaló una barrera con muchos más requisitos para que entraran más letrados en el partnership.

 Pero ahora lo que se está produciendo en varios bufetes importantes, según explican los expertos consultados a EXPANSIÓN, es que los asociados –sobre todo los más sénior– están en una situación muy delicada, y se les está aplicando más que nunca el denominado up or out, es decir, o llegas a convertirte en socio o abandonas la firma. Javier Mourelo, director de talento y desarrollo de RRHH de Clifford Chance en España, cree que “muchas de las firmas que hace pocos años renegaban abiertamente de esta política, la abrazan ahora como modelo de gestión”.

Meritocracia

Alfonso Benavides, socio y responsable mundial de inmobiliario del mismo bufete, apuntaba hace unos días en un foro en la Fundación para la Investigación sobre el Derecho y la Empresa (Fide) que “para conservar y promover a los que se quedan, debes afrontar que otros tendrán que marcharse” y añadía que, “en una organización meritocrática, sólo los equipos muy grandes pueden permitirse un porcentaje –aunque pequeño–, que no esté sometido al up or out, porque cuando los jóvenes adelanten a los que no han progresado, éstos buscarán otras oportunidades”. 

Para Juan Picón, socio sénior en España y codirector internacional de DLA Piper, la mayor firma legal del mundo, “el asociado está viviendo un nivel de estrés máximo. Los clientes, con mayores dificultades que antes, piden cada vez más la presencia del socio y éste lidera los equipos con varios júnior. Al socio, al que se le sube el objetivo de horas, le sobra el asociado, cuyo salario además es alto ”.

Esta idea es compartida al cien por cien por el exsocio de Ashurst Jesús Almoguera, establecido ahora por su cuenta. “El socio ahora debe involucrarse de verdad, con lo que no se necesitan tantos asociados si se cuenta con júnior decalidad. Además, si el sénior es muy bueno y aún no es socio, algo falla”, explica Almoguera, que añade que “las estructuras de algunos bufetes se están acercando más a un reloj de arena que a una pirámide, porque se está estrechando el centro”.

Es evidente que las estructuras de las firmas estaban dimensionadas para años favorables donde todo era posible con grandes crecimientos. Pero como señala Luis Fernando Guerra, socio director de Deloitte Abogados, “cuando el aumento de facturación desaparece hay que hacer un ajuste con mayor intensidad. Habrá menos contrataciones –lo que reducirá el número de asociados por cada socio– y al limitarse las posibilidades de llegar a socio para los asociados sénior –que representan el mayor coste–, habrá más rotación y salidas en este segmento de los bufetes”.

El socio director de Gómez-Acebo & Pombo, Manuel Martín, cree que más que a un reloj de arena, “las estructuras se están pareciendo a una botella de Coca Cola, al estrecharse en la parte alta del centro y no crecer en la cúpula”. Martín asegura que este cambio de modelo “es una excusa para seguir reduciendo el tamaño del bufete, porque todos usábamos el up or out, pero no de forma automática como ahora”. Martín añade que “en cuanto se reduzcan las estructuras por la crisis, se instauruará la doble carrera, es decir, un camino paralelo que no te lleva a la sociatura y que es aceptado por el letrado”.

Para Mourelo, en este sentido, “lo más importante es que, cuando un abogado se incorpore a cualquier despacho, se le hable claro para evitar sorpresas posteriores”. Las recetas para reducir costes y aumentar la rentabilidad

Menos júnior

Hay que seguir apostando por contratar talento joven para nutrir la base, pero en menor cantidad y reteniendo sólo a los mejores.

Más subcontratación

Externalizar más servicios de soporte interno, como gestión financiera, técnica e informática y temas menos complejos de trabajo legal.

Socios, los justos

Las promociones a socio se deben limitar a aquellos asociados brillantes, con una innata visión comercial y que aporten valor a la firma.

Pocos asociados

Generalizar el ‘up or out’, sugiriendo la salida del bufete a los abogados sénior que no logran promocionar a socios y que tienen salarios altos.

Via: www.expansion.com // Carlos García-León